Zinc

El zinc es un oligoelemento esencial implicado en numerosas reacciones enzimáticas del organismo. Está presente de forma natural en la piel y juega un papel documentado en el mantenimiento de su equilibrio.
Reclamaciones de salud autorizadas (Reglamento UE 432/2012): el zinc contribuye al mantenimiento de una piel normal; el zinc contribuye al mantenimiento de un cabello normal; el zinc contribuye al mantenimiento de unas uñas normales; el zinc contribuye a la síntesis normal de colágeno para la función normal de la piel. Estas reclamaciones están autorizadas cuando la ingesta diaria aporta al menos el 15 % de los VRN.
En la literatura científica, el zinc también está documentado por su papel en la regulación de la actividad de ciertas enzimas implicadas en el metabolismo del sebo, especialmente la 5-alfa-reductasa, enzima implicada en la conversión de testosterona en dihidrotestosterona (DHT). Esta modulación está asociada, según los datos disponibles, al aspecto de las imperfecciones y a la atenuación del brillo visible en pieles con tendencia mixta o con imperfecciones.
El zinc está asociado, según los datos disponibles, a propiedades calmantes documentadas que contribuyen al confort cutáneo, para una piel de apariencia más calmada y confortable.
También está asociado al apoyo de los mecanismos implicados en el mantenimiento de la estructura cutánea, en coherencia con la reclamación EFSA autorizada sobre la síntesis normal de colágeno para la función normal de la piel.
Su perfil polivalente y su buena tolerancia documentada lo convierten en un activo adecuado tanto para fórmulas destinadas a pieles con imperfecciones como para fórmulas destinadas a apoyar la calidad visible de la piel con el tiempo.