Los pro-ceramidas son activos biomiméticos asociados, según los datos científicos disponibles, al apoyo de la producción endógena de ceramidas por las células cutáneas. Su enfoque difiere del de las ceramidas aplicadas directamente de forma tópica: en lugar de aportar ceramidas exógenas, los pro-ceramidas están asociados, en la literatura, a la activación previa de las vías metabólicas implicadas en su síntesis endógena.
Las ceramidas representan uno de los componentes lipídicos mayoritarios del cemento intercelular de la capa córnea. Están asociadas, según los datos disponibles, a la cohesión celular y al confort cutáneo. Cuando su concentración endógena disminuye, debido al tiempo o a factores externos, la piel puede presentar un aspecto más seco y una sensibilidad aumentada.
Los pro-ceramidas están documentados por su asociación al apoyo de las enzimas implicadas en la biosíntesis de esfingolípidos, especialmente la serina palmitoiltransferasa, primera enzima de la vía de síntesis. Esta acción previa está asociada, según los datos disponibles, a un apoyo progresivo del confort cutáneo y a la preservación del confort hídrico con el tiempo.
El interés de los pro-ceramidas frente a las ceramidas clásicas es su acción documentada sobre los mecanismos naturales de la piel, para un efecto sostenido en el tiempo. La piel está asociada a una apariencia progresivamente más flexible, más suave y mejor protegida frente a los factores externos.
Su perfil está especialmente documentado para pieles secas, sensibles o estresadas, que se benefician de un apoyo a su composición lipídica natural.
En resumen, activos biomiméticos de interés para pieles secas o estresadas, asociados al apoyo de la producción endógena de esfingolípidos, al confort cutáneo y a la preservación del confort hídrico.