Tripeptido-1

El Tripeptide-1, también conocido como GHK (Glicil-Histidil-Lisina), es un péptido señal presente de forma natural en el organismo. Es uno de los péptidos más antiguos estudiados en cosmética, con documentación científica que se remonta a los años 70.
En la literatura científica, el Tripeptide-1 está asociado al apoyo de los mecanismos implicados en el mantenimiento de la estructura cutánea. Su secuencia GHK imita la acción de un fragmento natural de la matriz extracelular y está asociada, según los datos disponibles, al apoyo de la síntesis de colágeno, elastina y glicosoaminoglicanos, componentes estructurales esenciales de la dermis relacionados con la apariencia de firmeza, flexibilidad e hidratación visible de la piel.
Más allá de esta asociación a la matriz extracelular, el Tripeptide-1 está documentado por su papel en la organización de las fibras de colágeno, relacionado con la calidad visible de la piel con el tiempo. También está asociado, según los datos disponibles, al confort cutáneo.
Estudios documentan una mejora visible de la firmeza, densidad aparente y textura cutánea tras aplicación regular. Su perfil está asociado, en la literatura, a un efecto complementario con otros péptidos, especialmente el Palmitoyl Tetrapeptide-7 del Matrixyl® 3000 con el que forma un complejo sinérgico bien estudiado.
Su concentración endógena disminuye con la edad, observación correlacionada en la literatura con la aparición de signos visibles del tiempo, lo que explica el interés de su uso tópico en cuidados antiedad.
En resumen, un activo fundamental en cosmética, asociado en la literatura científica al apoyo de la estructura de la piel y a la apariencia de firmeza y densidad visible.